Un terroir definido por la geografía
Nos situamos en Casas de Haro, en el sudeste de la provincia de Cuenca, formando parte del territorio vitivinícola de la Denominación de Origen Protegida Ribera del Júcar.
Nuestros viñedos están asentados sobre suelos variados —desde texturas franca a franca arenosa, con presencia de limo y arcilla— y una capa superficial de cantos rodados o guijarros, huella del antiguo cauce del río Júcar. Estos suelos ofrecen un excelente drenaje, obligan a las raíces a buscar profundidad y concentran minerales que se traducen en vinos con carácter y estructura. El clima es marcadamente continental mediterráneo: veranos cálidos y secos e inviernos fríos. Esta amplia oscilación térmica entre día y noche es un factor clave para el desarrollo de aromas y el equilibrio entre azúcar y acidez en las uvas. El entorno natural ayuda a moderar estas condiciones, permitiendo un crecimiento sano de la vid y una expresión varietal más rica. El paisaje que rodea los viñedos combina pastizales, bosque mediterráneo y zonas de matorral, promoviendo un ecosistema equilibrado. Esta biodiversidad no solo es un valor medioambiental, sino que también favorece prácticas vitícolas respetuosas y un estado sanitario de nuestros viñedos que se refleja en la calidad de la uva.













